El “por qué” del proyecto y qué se ha pretendido con su puesta en marcha
El proyecto surge como respuesta al alto índice de incidencia del VIH y el SIDA en las mujeres, identificándose de forma más específica la alta transmisión del VIH, así como la falta de conocimientos de los sistemas preventivos por parte de la población y en particular de las mujeres, además de la escasa calidad y medios de los servicios médicos entre los mayores problemas.
Ante esta situación, el proyecto Lucha contra el VIH/SIDA a través del empoderamiento de las mujeres ha pretendido aportar soluciones a los problemas identificados:
- Excesivo control por parte de los hombres sobre la sexualidad y salud de la mujer: Concienciar a los personajes más importantes, de mayor poder en las comunidades, como son los líderes comunitarios para que se sensibilicen a cerca de los derechos humanos, el derecho a la igualdad entre géneros y entablen un proceso de promoción de la libertad de la mujer para tomar decisiones relativas a su bienestar, su salud y su sexualidad.
- Deficiente homologación y aplicación de normas y protocolos de atención a la problemática del VIH/SIDA para que los servicios sanitarios incorporen las necesidades específicas de las mujeres. Fortalecer las capacidades del personal sanitario para que puedan atender los temas relativos al VIH y el SIDA con las herramientas aptas a cada género, asimismo informando a los pacientes debidamente sobre la enfermedad y los cuidados y tratamientos disponibles.
- Alta prevalencia y carácter crónico de las ITS (incluyendo el VIH/SIDA): acceso limitado a servicios. Reducir a través de la sensibilización y educación de la población la práctica de costumbres altamente nocivas para la salud sobre todo de la mujer y a su vez las innumerables ITS, fácilmente tratables, pero que todavía hoy en día todavía causan numerosas muertes en la región Mara y en particular en el distrito de Serengueti.
- Comportamientos sexuales de riesgo (Poligamia, Levirato, Mka-mwana, casamiento entre mujeres y violaciones sexuales). Informar y educar a la población a cerca de las numerosas infecciones y enfermedades incluyendo el VIH y el SIDA que se contraen fácilmente cuando existe una prevalencia tan alta de hábitos sexuales poco seguros y en la mayoría de casos que son una violación de los derechos fundamentales de las mujeres.
- Bajo nivel de formación del personal sanitario: escasos medios disponibles para tener en cuenta las cuestiones de género en su trabajo. Formar al personal sanitario dotándolo de la infraestructura y equipamiento y promover la creación de vínculos entre los profesionales sanitarios y los proveedores de medicina tradicionales, para que conjuntamente luchen por la igualdad de derechos y la equidad de género a través de un servicio de salud apto y amigable.




